Piketes
De piquetes y piqueteros, un portal que reivindica las luchas Populares en Latinoamérica
Principal |Documentos | Lo Social | Latinoamérica | Internacionales |  Contáctenos ..
Principal
Documentos
Lo Social
Latinoamérica
Internacionales
Globalización
Argentina
ONGs y TICs
Links
Graffitis
Humor
Buscadores
Manuales

Contáctenos


 
BUSCAR

En éste sitio

En la Web


Si querés participar de nuestro Foro de debate
Enviá el mail solicitando tu ingreso a la lista
Cliqueá aquí o arriba sobre ¡Regístrate!

POR LOS NIÑOS
Sitio Oficial de UNICEF ARGENTINA
Porque cuando las guerras terminan, muchos niños sobreviven,..... pero ¿cómo?

izquierdo
 
 

Chile: Suicidio frente al Palacio de la Moneda:

"Mi alma que desborda humanidad, ya no soporta tanta injusticia" -

por Redacción de SERPAL.

************************************************************

Amigas, amigos suscriptores, Graves acontecimientos se han sucedido esta semana en Chile. El miércoles 28, el gobierno puso al frente de Carabineros al General Alberto Cienfuegos. El presidente le había pedido una policía "amable y democrática". El nuevo director pidió entonces al gobierno el pase a retiro de 11 generales; quería disponer de mandos de confianza. Pocas horas después de haber asumido su cargo, efectivos policiales realizaban por orden judicial, el desalojo violento de la sede del Partido Comunista en Santiago: represión brutal, una treintena de detenidos y varios heridos y lesionados. El gobierno de la Concertación y el propio General Cienfuegos, fueron sorprendidos por los sucesos. Todo parece indicar que en sectores de Carabineros y de la Justicia chilena, prevalecen los criterios de la época pinochetista, y no están muy predispuestos a "renovaciones democratizadoras". Cuarenta y ocho horas más tarde, el presidente Lagos era interrumpido en la reunión que mantenía con uno de sus ministros por un nervioso edecán: "Presidente, alguien se ha prendido fuego frente a La Moneda." El reclamo ante la persistencia de la injusticia se había expresado en forma de tragedia en la Plaza de la Constitución. El mensaje de la víctima, por su contenido, por su universalidad, sobrepasa las fronteras chilenas. Carlos, Redacción de SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa

************************************************************

CHILE: SUICIDIO FRENTE AL PALACIO DE LA MONEDA. Un grito de dignidad. El suceso Era el mediodía del viernes 30 en la Plaza de la Constitución, frente a la sede del gobierno. Allí coincidían una protesta de pescadores y un acto en el Día de la lucha contra el SIDA. Un hombre entregó en la puerta de La Moneda una carta dirigida a las autoridades, y después, caminó hacia el centro de la Plaza y se hundió un cuchillo en el abdómen, roció su cuerpo con líquido combustible y se prendió fuego. Guardias del Palacio se acercaron a la carrera y con extintores apagaron las llamas. Pero el hombre que había intentado inmolarse, tenía quemaduras graves en casi el 80 por ciento de su cuerpo.

A una enfermera que le asistió en el lugar, alcanzó a decirle su nombre, Eduardo Miño Pérez, que vivía en Maipú, y que había decidido quemarse por su condición de cesante desde hace varios meses.

Minutos más tarde una ambulancia lo llevó hasta la Posta Central, donde tras varias horas de agonía, falleció por la gravedad de sus heridas.

La carta que dejó Eduardo Miño adoptó su trágica forma de protesta de modo racional y meditado. No dejó lugar para que su decisión pudiera interpretarse de una manera diferente a su propia intención.

Este es el texto de su última carta:

" Mi nombre es Eduardo Miño Pérez, CI: 6.449.449-K, militante del Partido Comunista. Soy miembro de la Asociación Chilena de Víctimas del Asbesto. Esta agrupación reúne a más de 500 personas que están enfermas y muriéndose de asbestosis. Participan las viudas de los obreros de la industria Pizarreño, las esposas y los hijos que también están enfermos solamente por vivir en la población aledaña a la industria. Ya han muerto más de 300 personas de mesotelioma pleural, que es el cáncer producido por respirar asbesto. Hago esta suprema protesta denunciando:

1.- A la industria Pizarreño y su holding internacional, por no haber protegido a sus trabajadores y sus familias del veneno del asbesto.

2.- A la Mutual de Seguridad, por maltratar a los trabajadores enfermos y engañarlos en cuanto a su salud.

3.- A los médicos de la Mutual, por ponerse de parte de la empresa Pizarreño y mentirle a los trabajadores, no declarándoles su enfermedad.

4.- A los organismos de gobierno, por no ejercer su responsabilidad fiscalizadora y ayudar a las víctimas.

Esta forma de protesta, última y terrible, la hago en plena condición física y mental como una forma de dejar en la conciencia de los culpables el peso de sus culpas criminales. Esta inmolación digna y consecuente la hago extensiva también contra:

Los grandes empresarios, que son culpables del drama de la cesantía, que se traduce en impotencia, hambre y desesperación para miles de chilenos. Contra la guerra imperialista, que masacra a miles de civiles pobres e inocentes para incrementar las ganancias de la industria armamentista y crear la dictadura global.

Contra la globalización imperialista hegemonizada por Estados Unidos. Contra el ataque prepotente, artero y cobarde contra la sede del Partido Comunista de Chile. Mi alma que desborda humanidad, ya no soporta tanta injusticia.

Eduardo Miño Pérez"

 

Sus últimos días Quienes le conocían, dicen que desde hacía tiempo se mostraba afectado por la situación de su país. Eduardo Miño tenía 51 años, y había estado exiliado en Suecia entre 1983 y 1988. Regresó porque le costaba estar lejos de su tierra y porque tenía esperanza en un cambio profundo en su país.

Pero los acontecimientos posteriores le fueron desilusionando. Una de sus preocupaciones era la impunidad de la empresa Pizarreño, que hizo caso omiso a las denuncias que en los últimos años se hicieron por la contaminación de asbesto en su fábrica en la comuna de Maipú.

Esta antigua firma chilena, prosperó durante la dictadura de Pinochet y se convirtió en un potente holding con intereses en otros países latinoamericanos. Recién el 12 de julio de este año comenzó a regir el decreto del Ministerio de Salud que prohibe la producción, el uso e importación del asbesto en Chile.

Ahora es reemplazada como materia prima por fibra de vidrio. Estudios de años anteriores habían demostrado plenamente que el asbesto estaba directamente relacionado con enfermedades como cáncer de pulmón, mesotelioma, asbestosis, fibrosis o placas pleurales, etc., con consecuencia de muerte o de graves y crónicas deficiencias respiratorias.

El padrastro de Eduardo, Manuel Cerda, fue trabajador de la empresa Pizarreño y murió de asbestosis en 1989. El miércoles pasado había ido al aeropuerto de Pudahuel a recibir a una amiga que regresaba al país. Allí vió por televisión las escenas de la brutal represión policial en la sede del Partido Comunista, y en voz alta expresó su desesperanza por lo que llamó "esta seudodemocracia"....

El pasado se hace presente La impunidad con la que el Gral. Pinochet y la dictadura como sistema de represión y de gobierno logró finalmente superar el intento judicial del juez español Baltasar Garzón, es una obra en la que los gobiernos del Reino Unido, Estados Unidos, España y el propio de la Concertación de Ricardo Lago, tienen su parte.

El ex dictador ha logrado hace pocos días celebrar su cumpleaños (86) en libertad. Un poco solitario porque sus herederos políticos saben que en tiempos electorales no conviene acercarse a Pinochet, pero en libertad. Esta impunidad del régimen, ha dejado inocultables secuelas y dolorosas herencias en la sociedad chilena.

Las imágenes de carabineros golpeando a militantes comunistas en la puerta de la sede de su partido, pateando a mujeres caídas al suelo, se parecen demasiado a las de hace 20 años atrás. La inmolación de Eduardo Miño, nos recuerda la de Sebastián Acevedo Becerra en noviembre de 1983 en la Plaza de Armas de Concepción. El tuvo otros motivos: reclamaba por el paradero de dos de sus hijos detenidos por la policía pinochetista. Son contextos y situaciones distintas, pero tienen un fondo que innegablemente los acerca. Los ministros de la concertación procuran marcar distancia y alegan que no pueden buscarse semejanzas "entre errores del presente y horrores del pasado".

El testimonio que deja Eduardo Miño con su inmolación y su carta, debería servir para algo más que para tratar de esquivar responsabilidades en tiempo electoral. Cuando lo que importan son las ganancias El prioritario reclamo de Miño sobre la responsabilidad del holding Pizarreño en la degradación medioambiental y la salud de sus propios trabajadores y vecinos, tiene fundamento. El 18 de julio de 1998, el diario La Tercera publicaba una nota que titulaba: "Drama de ex trabajadores en Población Pizarreño" "Asbesto sigue matando por cáncer pulmonar". Y de la crónica extraemos estos párrafos: "El asbesto mata. Se lo digo yo, que soy hija, esposa, y consuegra de trabajadores de Pizarreño. A todos los liquidó la abestosis.

Pregunte aquí. Vaya casa por casa y va a encontrar puras viudas. El 90 por ciento de los maridos han muerto de cáncer al pulmón. Los que están vivos, están liquidados, todos tienen abestosis. Carmen Rodríguez habla con una mezcla de rabia y dolor". "Según señala Ramón Becerra, vicepresidente de la organización que reúne a los pocos compañeros que van quedando, el 80 por ciento de ellos murieron de cáncer al pulmón.

Su caso es dramático. El mismo padece asbestosis, pero además, su hijo Fernando está desahuciado. ¿ La enfermedad ? cáncer de pulmón. En el líquido que los doctores le sacaron del pulmón encontraron unos pelos como de perro -dice Don Ramón- nosotros sabemos lo que es eso: ese es el asbesto". " ¿Investigar, que van a investigar? dice Don Pedro Iriarte, a quien al igual que sus vecinos le cuesta hablar por falta de aire. El mismo cuenta que trabajó casi 30 años cargando y descargando asbesto. 'Hasta que empecé a sentir mucho cansancio, me costaba respirar'. Fuí al médico de la Mutual y me dijo: no te preocupes viejo, estás bien, tienes 25,7 por ciento no más de asbesto. Volví varias veces. En una le dije que no podía respirar. Me contestó riendo que no me preocupara, que lo que me faltaba era hacer ejercicio. ¿ Y cómo voy a hacer ejercicio, le dije, si apenas puedo trabajar?. Al tiempo su hija le llevó a un médico particular. Me sacaron una radiografía y entoncees supe que tenía el 90 por ciento de los pulmones con asbestosis. Me dolió, pero más me dolió el engaño y que jugaran conmigo.Es que le empresa siempre ocultó la enfermedad..."

"Consultada la empresa Pizarreño sobre los testimonios recogidos por La Tercera, se indicó que no tienen antecedentes sobre cifras de mortalidad, pero se comprometieron a entregarlas a la brevedad"

Estos son algunos de los párrafos de la crónica publicada por el diario chileno el 18-7-98. Pero al año siguiente, el holding Pizarreño seguía sin reconocer los efectos mortales del asbesto y afirmaba que ante la falta de definición de los organismos de gobierno sobre la utilización del asbesto, y vista la demanda de sus clientes, seguiría trabajando con esa materia prima.... El sepelio de Eduardo Los restos de Eduardo Miño Pérez fueron velados en la sede de la CUT, Central Unitaria de Trabajadores, a escasos metros del lugar elegido el viernes pasado por la víctima para inmolarse en su dramático gesto de protesta. Familiares, amigos, militantes de diversas agrupaciones políticas y sociales, de derechos humanos, vecinos, permanecieron en el local, donde una pancarta recogía la última frase de su carta de despedida: "Mi alma, que desborda humanidad, ya no soporta tanta injusticia".

Los autobuses del recorrido Santiago-Maipú, tenían en sus vidrios traseros un mensaje de despedida para Eduardo Miño, que durante varios años trabajó en ese transporte. A su sepelio, en la tarde del sábado, concurrieron cientos de personas. Gladys Marín, secretaria del Partido Comunista rindió homenaje a Eduardo Miño y llamó al gobierno a tomar una actitud reflexiva y activa. Dijo que el gobierno tenía que atender con seriedad " este testamento político para retomar el rumbo del país, que está en un punto límite en lo que a desempleo, injusticia, discriminación y contaminación se refiere".

Las frases que escribió este trabajador cesante en sus últimas horas son la expresión de una denuncia, que en sus grandes líneas pueden ser suscriptas por miles, millones de hombres y mujeres de Chile y de toda América Latina. Un angustioso llamado para que los gritos de la dignidad se hagan colectivos y se expresen con la Vida y no con la muerte.

Crónica elaborada por la Redacción de SERPAL,

Servicio de Prensa Alternativa. 2 de diciembre de 2001

Principal |Documentos | Lo Social | Latinoamérica | Internacionales |  Contáctenos