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Conferencia contra el Racismo, conclusiones
1)
El proceso preparatorio de esta III Conferencia contra el
racismo muestra claramente el escaso involucramiento de los
sistemas de información a escala mundial. En efecto, sólo
en los últimos tres meses algunos periódicos de gran tirada
de España, Francia y Estados Unidos, y las cadenas internacionales
de televisión satelital, como la CNN, han comenzado a mencionar
a este evento antiracista, insistiendo sobre todo los puntos
polémicos relacionados con las compensaciones, el sionismo
y la anuncios de la administración Bush de boycotear la Conferencia.
Esta "falta de interés" de la media no es gratuita pues es
conocido que, en última instancia, las agendas informativas
de los medios están condicionadas por los intereses de
los grupos propietarios de los mismos. Y las élites dirigentes,
ciertamente, no están muy interesadas en ventilar y profundizar
en los puntos sensibles, pasados y presentes, que ha
tocado esta Conferencia y que involucran a las ex potencias,
que se beneficiaron del colonialismo, la trata de esclavos
y el esclavismo, y que hoy son las que obtienen los
mayores réditos de una globalización neoliberal sesgada y
excluyente.
Actualmente asistimos a un proceso de concentración monopólico
en el ámbito de la comunicación, que garantiza la hegemonía
ideológica del orden neoliberal. Las voces discrepantes al
"orden unipolar" reciben escasas o nulas posibilidades de
expresión, y cada vez se va imponiendo el llamado "pensamiento
único".
La consecuencia más grave de este hegemonismo informacional
es el desconocimiento de la diversidad cultural y lingüística
del mundo.
Los medios públicos y comunitarios pierden terreno y, en este
marco, la información se convierte en mercancía, dejando de
cumplir su finalidad social y pública.
En muchos medios, todavía están muy arraigados los prejuicios,
las imágenes y un lenguaje de tipo racista. Es muy frecuente
que ciertos periódicos europeos, para referirse a los
emigrantes, utilicen términos como "oleadas", "avalancha",
"clandestinos", "ilegales" con lo cual no hacen sino predisponer
al público contra
los emigrantes, y fomentar actitudes de xenofobia.
En América Latina todavía muchos medios utilizan términos
racistas como "viernes negro", "suerte negra", etc. en tanto
que las imágenes que colocan en sus páginas corresponden al
mundo blanco y occidental, que en nada se asemeja con
la pluralidad de pueblos mestizos, afros, indígenas, etc.
que vivimos en la región.
En el campo de las nuevas tecnologías de la información y
la comunicación, la brecha entre los enchufados y desenchufados
a las redes electrónicas, no deja de crecer, y va de la mano
con el incremento de las brechas sociales que concentran el
poder, la riqueza, la información y el conocimiento en cada
vez menos manos.
En este contexto, ALAI plantea que la construcción de democracias
libres de racismo, discriminación, xenofobia e intolerancia,
depende de la puesta en vigencia del derecho a la comunicación,
que garantice su ejercicio pleno a los grupos discriminados.
Es indispensable la adopción de éticas de diversidad y pluralismo
y una profunda democratización de los medios y sistemas de
comunicación, basados en el reconocimiento y cumplimiento
de su función social, actualmente restringido por las concepciones
tecnócratas y mercantiles que predominan en ellos.
Desde esta perspectiva, ALAI plantea que la III Conferencia
contra el racismo debe:
* Urgir a los medios y sistemas de comunicación a reafirmar
principios democráticos, éticos y su función social de formadores
de opinión y adoptar un marco ético universal, basados en
la pluralidad y diversidad.
* Que haga un llamado urgente a la democratización del conjunto
de sistemas y medios de comunicación, garantizando el acceso
al conocimiento y a los bienes comunicacionales del conjunto
de la ciudadanía y especialmente de los pueblos y sectores
discriminados.
* Que llame en forma específica a los medios, para que posibiliten
la expresión de las víctimas del racismo, la discriminación
racial, la xenofobia, en forma especial a los pueblos afro
descendientes e indígenas, a los emigrantes, pueblo Rom y
otras culturas y sectores.
* Urgir a los medios, sistemas de comunicación y a la industria publicitaria y
del turismo a que cese la utilización de imágenes de mujeres de pueblos
discriminados y el uso de estereotipos basados en las identidades, símbolos,
idiomas, costumbres, tradiciones y vestimentas y la explotación de las culturas.
* Que respalde y llame a la conformación de instancias ciudadanas
de monitoreo de los contenidos, imágenes, voces, etc. difundidas
a través de los medios y la Internet y que, igualmente,
vigile los avances logrados en la erradicación de todas
las formas de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia.
* Que llame al sistema de Naciones Unidas a respaldar y financiar
iniciativas ciudadanas orientadas a poner a las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación al servicio de la causa
racista, anti discriminatoria, anti xenofóbica, y a favor de la
diversidad de una sociedad pluralista.
* Que inste a la UNESCO a que desarrolle programas de sensibilización
y capacitación sobre los temas del racismo, la xenofobia
y de todas las formas de discriminación racial, para las
mujeres y hombres que trabajan en los medios y sistemas
de comunicación y otros profesionales del campo social y
cultural, y que ponga en marcha programas de acceso y utilización
de las NTIC por parte de los jóvenes, especialmente de los
pueblos y poblaciones discriminadas.
* Que haga un llamado al Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas, para promover la creación de un fondo proveniente
de las ganancias obtenidas por las empresas privadas
por la venta de equipos y servicios relacionados con las
NTIC destinado a fomentar el acceso de las mismas a los
pueblos y poblaciones con desventajas sociales, económicas,
culturales o geográficas.
2)
Conferencia Mundial contra Racismo: Una Conferencia sin Estados
Unidos
Eduardo Tamayo G.
Durban
Tras cuatro días de tenaces discusiones, Estados Unidos anunció
que se retira de la Conferencia mundial contra el racismo porque,
"pese a los extraordinarios esfuerzos del gobierno ha resultado
imposible para la delegación norteamericana participar en esta
conferencia", anunció el senador de alto rango, High Ranking,
de la cámara de representantes.
"Aquellos que han tenido como objetivo 'secuestrar' a esta
Conferencia para sus propósitos propagandísticos han desmostrado,
en el transcurso de este día, mucha rigidez para comprometerse
en ningún sentido razonable, lo que significa que una Conferencia
que tenía tan grandes esperanzas y prometía tanto históricamente,
para comenzar el milenio con un compromiso global, para
combatir la discriminación en sus
muchas y horribles es formas, han sido víctimas de sus propias
prácticas discriminatorias", manifestó Ranking.
La defensa de Israel, que ha recibido duras críticas en ese evento
mundial, por la ocupación militar de los territorios palestinos
es el principal motivo del retiro de la delegación de Estados
Unidos. "La Conferencia, que debía ocuparse globalmente
del tema de las discriminaciones se ha concentrado patológicamente
en una única particular controvesia. Nosotros hemos intentado
en esta y en las reuniones preparatorias de Ginebra situar
a la Conferencia en su propia perspectiva", dijo el senador.
Compensaciones
La mayoría de los países africanos y los afrodescendientes de
las Américas insisten sobre la necesidad de que la Conferencia
contra el racismo haga un reconocimiento oficial de que
el esclavismo constituye un crimen contra la humanidad y
que se debe adoptar un mecanismo internacional de compensación,
para las víctimas del comercio de esclavos.
Los países del Norte, que asisten a esta Conferencia con
delegaciones de nivel medio o bajo, todavía no han hecho un
pronunciamiento sobre el fondo y la forma que adoptoría la
cuestión de las reparaciones. El Reino Unido y los Países Bajos,
han hecho conocer sus puntos de vistas en los que reconocen que
el esclavismo ha sido una realidad abominable y que sus países
lamentan este período de la historia, por lo que estarían dispuestos
a presentar sus excusas.
Francia ha ido mucho más allá, ya que fue el primer país
occidental que reconoció, mediante ley adoptada el 10 de mayo
pasado, que "el esclavismo y la trata de esclavos son un crimen
contra la humanidad". Sin embargo, aún no ha encontrado la
manera de presentar sus excusas y pagar las reparaciones.
La posición occidental está muy lejos de satisfacer a los africanos.
El vicepresidente de Zambia, Enoch P. Kavindele, a nombre de la Organización
de la Unidad Africana, planteó la creación de un fondo internacional
de reparaciones para proveer recursos destinados al desarrollo
del Africa, el continente más pobre del mundo.
"Es preciso recordar al esclavismo no sólo como una terrible
tragedia sino también como un mal, que ha privado durante siglos
a la Africa de sus recursos humanos y naturales. Debemos
aceptar el hecho de que los recursos saqueados durante siglos
han entrabado hasta hoy su desarrollo. La Conferencia de Berlín
de 1886, que decidió la partición de Africa, basa su autoridad
moral en el hecho de que las poblaciones que vivían en el Africa
eran demasiado inferiores como para ser consultadas en el
momento en que se tomaban las decisiones sobre el trazado de
las fronteras arbitrarias y la concesión de su tierra natal",
señaló
Kavindele.
El mentalizador de las reparaciones fue el nigeriano Moshood
Abiola, quien en una Conferencia organizada en 1990 en Lagos,
propuso una cifra de 25 mil millones de dólares como compensación
por las injusticias del pasado y que una parte de esta cantidad
sea pagada bajo la forma de la anulación de la deuda externa.
Pueblos indígenas
Los representantes indígenas que asisten a esta Conferencia no
están de acuerdo que se trate colocar un párrafo (el 27 del
Proyecto de Declaración) en el sentido de poner una serie de
reparos y aclaraciones sobre el uso del "término pueblos
indígenas". En el trabajo de lobby, los indígenas se reunieron
con el vicepresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, pero sin
mayores resultados.
Los indígenas planean hacer una movilizacion para presionar por
sus demandas. En el uso del término "pueblos indígenas", que ya
está empleado en varios convenios del sistema de Naciones y
constituciones nacionales, no están dispuestos a dar pie atrás.
Los "dalits"
Son 260 millones. Viven en la India y en el Sur de Asia. Se los
llama "dalits" o también "los intocables". Ocupan los últimos
lugares en el sistema de castas, son los más pobres y humillados.
Realizan los trabajan más humillantes como recoger basura y
limpiar los excrementos con las manos.
Una delegación de 200 "dalits" se muestra muy activa en esta
Conferencia y ha recibido el apoyo del Foro de las ONGs, en tanto
que la prensa local le ha dado amplia cobertura. Plantean que
las castas, como la peor forma de discriminación, sea incluida
en los documentos de la Conferencia. Pero la delegación
oficial de la
India no está dispuesta a ceder. "Nosotros estamos firmemente
convencidos de que la cuestión de las castas no es una cuestión
que debe ser discutida en esta Conferencia", señaló Omar
Abdullah, ministro de asuntos extranjeros de la India.
Las "mujeres musulmanas"
Los países árabes propusieron que la Conferencia contra el
racismo deplore los intentos, observados en ciertos países
occidentales, de obligar a las mujeres, que pertenecen a la minoría
musulmana, a renunciar a su identidad cultural o religiosa.
La Unión Europea, Estados Unidos y Canadá se oponen a que el
evento anti-racista reconozca esta realidad y plantean que se
suprima incluso toda mención a "occidente". Igual postura
mantienen con respecto a sus responsabilidades con las injusticias
del pasado (esclavismo y colonialismo) y la mención a las
formas actuales de esclavitud.
Tampoco quieren que se hable de la "necesidad de la participación
de todos los grupos y países en la formulación de un orden justo,
equitativo y democrático y no excluyente", que contribuya a un
mundo libre de racismo,como plantean los países asiáticos.
Fuente: Servicio de Informacion de ALAI,
América Latina. |